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Mañana es Karva chauth, pero no siempre cae en el 27 de octubre. Karva chauth se celebra siguiendo el calendario lunar, cuatro (chauth) días después de la luna llena (purnima) del mes kartik. Durante este festival hindú, las mujeres ayunan, pero no por su salud, sino por la de sus maridos.

El origen de este festival está en una leyenda: Savitri amaba a su marido, Satyavan, con total devoción. Cuando acordaron casarse, ya se había predicho que él moriría en un año. Tres días antes de esa fecha, ella empezó un ayuno estricto. Cuando el dios Yama vino para llevarse el alma de Satyavan, ella le persiguió y le mostró su sabiduría y su devoción. Yama, impresionado, le dijo que podía pedir cualquier deseo, excepto que Satyavan volviera a la vida. Ella pidió tener un hijo y, al ser una pativrata, es decir, una mujer virtuosa y leal a su marido, ella solo podría concebir con su esposo. Así, Yama se vio en la obligación de devolverle a su marido.

Y como a Savitri le fue bien, hoy en día las mujeres hindúes provenientes del norte ayunan durante un día para que sus maridos tengan una larga vida. Además, gracias a (o por culpa de) Bollywood, esta práctica se está extendiendo a todo el país.

La mañana de karva chauth, antes del amanecer, la mujer casada se levanta para celebrar el ritual llamado sargi, que consiste en comer cinco alimentos concretos, aunque hoy en día se reduce muchas veces a fenia (pequeños fideos en leche y azúcar) y algunos frutos secos. La esposa puede dormir de nuevo, pero ya no comerá nada durante todo el día. Nada significa que no puede ni beber agua, ni tan siquiera debe lavarse los dientes. A las 4.30 de la tarde aproximadamente empieza un ritual en el que intercambia regalos con otras mujeres: un thali o plato, un karva o cuenco y un chhalni o tamiz (en la foto). Estos objetos solían decorarlos las mujeres durante el día, pero hoy se pueden comprar ya pintados.

Después del ritual, en el que se cuenta la historia de Savitri y de otras que realizaron este ayuno, las esposas suelen beber algo, como un zumo o un té. Cuando sale la luna se reza de nuevo y, al fin, pueden ir a cenar. Tradicionalmente, la mujer recibirá un regalo de su marido o de su suegra. Ahora solo queda esperar el efecto: que su hombre viva muchos años.

Por cierto, este ayuno está estrictamente prohibido para las solteras. ¿Y para los hombres? Antes no lo hacían, pero en los últimos años algunos maridos han comenzado a ayunar también por la larga vida de sus esposas, eliminando así gran parte del sexismo de este festival.

¿Y vosotros? ¿Ayunaríais por la longevidad de vuestros cónyuges? Aunque no sé muy bien si funciona, porque ¿no deberían los indios ser los más longevos del mundo, ya que sus mujeres llevan siglos celebrando este ritual?

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