Hoy traigo un poco de historia y un tema nada agradable. Hoy os voy a hablar de los aproximadamente dos millones de personas que murieron en Bengala en los años cuarenta. Hoy os hablo de cómo la historia le presta poca atención a según qué muertos.
En el año 1943, India estaba bajo el dominio británico, conocido como el Raj británico. Churchill era el Primer Ministro de Reino Unido y, por lo tanto, tenía el control sobre la India. Estando en plena Segunda Guerra Mundial, Churchill temía que los japoneses entraran en India por Bengala, por lo que quemo los barcos de la población, aunque fueran barcos de pesca. También utilizó la técnica de la tierra arrasada, quemando tierras de cultivo de arroz.
En realidad, los japoneses ya habían invadido Birmania, lo que había reducido las importaciones de arroz a la India. Además, un ciclón en el 42 había arrasado algunos campos de arroz.
Aunque 1943 no parecía un mal año de cosechas, estas técnicas militares sumadas al ciclón y al envío de arroz de la región a soldados indios y británicos en otras zonas, causó la escasez de este cereal básico en la alimentación del noreste de la India. ¿Y qué ocurre cuando baja la oferta? Pues que aumenta la demanda. ¿Y qué pasa cuando aumenta la demanda? Pues que también aumentan los precios. Había poco arroz, y los campesinos bengalíes no podían permitirse pagar por él, ya que sus sueldos no solo eran bajos, sino que habían mermado en los últimos años. Además, el gobierno británico se negó a importar arroz a la región.
En realidad, la historia es muy compleja y tiene, como veis, muchos elementos. Algunas causas serán más culpables que otras, pero yo aquí solo os ofrezco un resumen muy simplificado. Aunque hay algo que está claro: las consecuencias. Aunque se estima que entre uno y tres millones de personas murieron entre el 43 y el 46, está bastante aceptado que la cifra superó los dos millones.
Cuando me enteré de esto, en India, no salía de mi asombro. ¿Cómo es posible que una hambruna de semejante tamaño en el siglo XX no apareciera en nuestros libros de historia? Como ocurre siempre, hay muertes que importan más que otras. Este es mi granito de arena para que estas no se olviden en occidente.